SEGUNDA ENTRADA
MITO APACHE: Los Indios
Apaches
Ellos creían que en el
principio no había nada. De pronto, había un disco delgado con un hombre
adentro. Después de despertar de su siesta voltio hacia arriba y apareció la
luz, al voltear hacia abajo creó un mar de luz, al este él creó el amanecer y
al oeste el atardecer. Después de crear toda la luz, juntó sus manos y las
movió rápidamente hacia abajo. Apareció así una niña en una nube. Él le
preguntó a la niña a dónde iba pero ella no le contestó. Ella le preguntó de
dónde venía él, y él dijo que del este. Ella le preguntó dónde estaba la Tierra
y él le preguntó a ella dónde estaba el cielo. Él cantó cuatro veces, que es el
número de la suerte para los Apaches. Abrió sus brazos rápidamente y apareció
el dios sol. Luego bajó sus manos y apareció un pequeño niño. Los cuatro dioses
estaban ahora presentes y se dieron todos la mano, revolviendo su sudor, y
después volvió a cantar cuatro veces sobre crear la Tierra. Después de juntar
sus manos, apareció una bola café. La pateó y se expandió, la niña la patió y se
volvió a expandir, luego el dios sol y el niño la patearon y se continuó
expandiendo. Luego le dijo al viento que se metiera a la bola y la explotara.
El Creador creó a más dioses para que supervisaran las cosas en la Tierra. Creó
trabajadores para que ayudaran a construir la Tierra. Una vez que el trabajo
había terminado, despareció, dejando a los otros la tarea de crear a la
población de la Tierra.
LEYENDA: Leyenda maidu
El principio del mundo estaba
impregnado por la oscuridad.
De ahí surgió un disco blanco
con un pequeño hombre sentado: el Creador. Comenzó a mirar a su alrededor y
todo lo que veía se iba iluminando. Creó las nub es y las rellenó con dos
gotas de sudor de su rostro, convirtiéndose en un hombre y en una mujer. Así
vivieron juntos el creador, el sol, el hombre y la mujer. Pero la nube se quedó
pequeña y decidieron crear la tierra juntando el sudor de las manos de los
cuatro.
El creador empujó con su pie
una bola de barro y ésta comenzó a crecer. Pero en ella no había montañas, ni
ríos, ni árboles y temblaba constantemente, por lo que el creador la sustentó
sobre cuatro columnas. Aparecieron algunos hombres imperfectos (carecían de
ojos, boca, nariz...) para ayudarle a poner un cielo sobre la tierra. El sol y
la mujer de la nube fabricaron la «casa del sudor» con cuatro piedras
calientes, en ella entraban las criaturas imperfectas y salían con los rasgos
definidos. Así el creador repartió las funciones: cielo-muchacho (responsable
del resto de las personas), hija-tierra (encargada de la fertilidad y las
cosechas) y muchacha-polen (cuidadora de las personas que están por llegar).
LEYENDA CHEROKEE: DOS LOBOS- Leyenda Cherokee
Un viejo cherokee estaba
hablándole a sus nietos sobre la vida.
Les dijo: "Hay una batalla teniendo lugar en mi interior... es una pelea
terrible entre dos lobos.
Un lobo representa el miedo, la ira, la envidia, la pena, el arrepentimiento,
la avaricia, la arrogancia, la culpa, el resentimiento, la inferioridad, las
mentiras, el falso orgullo, la superioridad y el ego.
El otro lobo es la alegría, la paz, el amor, la esperanza, el compartir, la
serenidad, la humildad, la amabilidad, la benevolencia, la amistad, la
generosidad, la verdad y la fe."
Miró a los niños y les dijo: "Esa misma lucha está teniendo lugar en vuestro
interior y en el de cualquier persona que viva".
Los niños se quedaron pensando un momento y uno de ellos le pregunto al abuelo:
¿Y cuál de los dos lobos ganará?
El viejo Cherokee respondió: "Aquél al que tú alimentes."
MITO: Mito de
la creación Cherokee
El
mito de la creación Cherokee describe la tierra como una gran isla flotante
rodeada de agua de mar que cuelga del cielo por cordones atados en cuatro
puntos, y cuando las cuerdas se rompan, este mundo se vendrá abajo, y todos los
seres vivos se caerán con él y morirán. La historia describe la creación de la
tierra cuando el escarabajo de agua vino a ver lo que había debajo del agua.
Pasó rozando el agua, pero no encontró ninguna base sólida, por lo que se
zambulló debajo y trajo un poco de barro blando, que por arte de magia se
expandió para crear la tierra. La historia también dice cómo las plantas y los
animales adquieren ciertas características, alrededor de las primeras personas,
que eran hermano y hermana.
MITO
AZTECA: El monstruo creador
El pueblo Azteca, antes llamado Mexica, fue el
último de los grupos naguatlatos que llegaron a la cuenca de México, a finales
del siglo XIII, cuando la mayor parte de los territorios centrales del país
habían sido ocupados. Por tal motivo, se vieron obligados a luchar
incansablemente para establecerse en el gran lago de México, en donde
construyeron su espléndida capital, Tenochtitlán. El siguiente mito del
dios Nanahuatzin sucede en el contexto de los Cinco Soles aztecas y
fue tomado de la obra Guerreros, Dioses y Espíritus de la Mitología de
América Central y Sudamérica, de Douglas Gifford.
.
En los comienzos del mundo, hubo un tiempo en el que no había más que agua. Y
que en las aguas vivía un monstruo con muchas bocas. Los dioses Quetzalcóatl y
Tezcatlipoca decidieron que aquella monstruosa criatura diera forma al
universo, que entonces no tenía siquiera contornos. Los dioses, pues,
levantaron al monstruo. Uno lo tomó por las patas de la derecha, y el otro por
las patas de la izquierda. Así, tirando cada uno, estuvieron luchando durante
un día y una noche, hasta que lo vencieron. Cuando estuvo agotado y ya no pudo
seguir luchando, los dos dioses partieron al monstruo en trozos. Con la parte
inferior de su cuerpo hicieron los cielos, y con la parte superior la tierra.
De su pelo crearon la hierba y los árboles, de su piel las flores, de sus ojos
las cuevas y los manantiales, y de su nariz los montes y los valles.
A la llegada de la noche, sin embargo, el Monstruo Tierra comenzó a gritar,
cosa que oyeron los dioses, pues tenía hambre y pedía corazones humanos para
comer y sangre para saciar su sed. Para satisfacerlo, se precisaban numerosos
sacrificios, así que los aztecas comenzaron a matar a
sus enemigos para que el Monstruo Tierra pudiera calmar su hambre.
LEYENDA: El Sol y la Luna
El primer Sol, el Sol del
Tigre, nació en 955 a.c. Pero al final de un largo período de 676 años, el Sol
y los hombres fueron devorados por los tigres.
El segundo Sol era el del viento. Él fue llevado por el viento y todos los que
vivían sobre la tierra, y quienes se colgaban de los árboles para resistir a la
tempestad se transformaron en monos.
Vino a continuación el tercer Sol, el sol de la Lluvia. Una lluvia de fuego se
abatió sobre la tierra, y los hombres se transformaron en pavos.
El cuarto Sol, el sol de Agua, fue destruido por las inundaciones. Todos los
que vivían en esta época se transformaron en peces.
El agua recubrió todo durante 52 años.
Pensativos, los dioses se reunieron en Teotihuacan:
- Quién se va a encargar ahora de traer la aurora sobre la tierra?
El Señor de los Caracoles, célebre por su fuerza y su belleza, hizo un paso
adelante:
- Yo seré el sol, dijo él.
- Alguien más?
Silencio.
Todos miraron al Pequeño Dios Sifilítico, el más feo y desafortunado de los dioses,
y decidieron:
- Tú.
El Señor de los Caracoles y el Pequeño Dios Sifilítico se retiraron a las
montañas, que hoy son las pirámides del Sol y de la Luna. Allá, en ayunas,
meditaron.
Luego los dioses formaron un inmensa hoguera, contemplaron el fuego y los
llamaron.
El Pequeño Dios Sifilítico tomó impulso y se tiró a las llamas. Resurgió
enseguida después y se elevó, incandescente, en el cielo.
El Señor de los Caracoles miró la hoguera ardiente, el seño fruncido. Avanzó,
retrocedió, se detuvo, dio varias vueltas. Como no se decidía, exasperados, los
dioses lo empujaron. Pero antes de que se elevara en el cielo, los dioses,
furiosos, lo abofetearon y le pegaron en la cara con un conejo, tanto que le
retiraron su resplandor.
Fue así que el arrogante Señor de los Caracoles se volvió la Luna. Las manchas
de la Luna son las cicatrices de su castigo.
Pero el Sol resplandeciente no se movía.
El gavilán de obsidiana voló hacia el Pequeño Dios Sifilítico y le preguntó:
- Por qué no te mueves?
Y respondió, él, el menospreciado, el purulento, el jorobado, el cojo:
- Porque yo quiero la sangre y el reino.
Este quinto Sol, el Sol del Movimiento, iluminó a los toltecas e iluminó a los
aztecas. Tenía garras y se alimentaba de corazones humanos.
LEYENDA MAYA: LA LUNA Y EL SOL
Una leyenda maya
cuenta que la luna y el sol escaparon de la destrucción huyendo cubiertos con
el caparazón de una tortuga; gracias a eso, la luna hizo su recorrido a salvo
dentro de la concha de este animal.
— Hijo, ahora ve a
coger un viejo y la yerba de delante del mar.
— El viejo es la
tortuga. La yerba es el cangrejo.
— Hijo, ahora ve a
coger las piedras del fondo del monte. Sonnegras. La tortuga chamuscada.
Chilam Balam de
Chumayel: El libro de los enigmas
Un leyenda maya
cuenta que la luna y el sol escaparon de la destrucción huyendo cubiertos con
el caparazón de una tortuga; gracias a eso, la luna hizo su recorrido a salvo
dentro de la concha de este animal. En los códices mayas, el sol se representa
llevando el caparazón de una tortuga; la insignia de uno de los cuatro Bacabs
que están colocados en los puntos cardinales para sostener los cielos es
también un caparazón.
Hay una constelación
maya llamada AC "La Tortuga" que según un informante —escribe
Thompson— es Orión. En el Diccionario Motul puede leerse "AC EK", las
estrellas que están en el signo de Géminis que, con otras, forman la figura. de
una tortuga.
Forsteman identifica
la tortuga, con el solsticio de verano explicando que este animal es de
movimientos lentos y que aparenta representar al tiempo cuando parece que no se
mueve el sol. Basa su teoría en el hecho de que el signo del mes maya KAYAB,
que es el mes en el cual el solsticio de verano tiene lugar, muestra la cara de
una tortuga.
El signo para la
letra A en el alfabeto de Landa es un glifo que representa una tortuga. Es
clara la selección de este signo para dicho sonido ya que la tortuga es llamada
AK —aak— o AC en maya.
En los códices
Dresden, Tro-Cortesianus y Nuttall aparecen por lo menos tres especies
diferentes de tortugas y es frecuente su mención en los libros del Chilam
Balam. En Uxmal hay unas ruinas llamadas Casa de las Tortugas en donde a
intervalos regulares alrededor de la cornisa hay figuras de este reptil.
MITO: El mito de la creación
de los mayas
El mito de la creación de los mayas
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El Popol Vuh, o Popol Wuj en el idioma quiché, es la historia de
la creación de los mayas. Los miembros de los linajes reales quiché que
gobernaron las tierras altas de Guatemala registraron la historia en el siglo
16 para preservarla bajo el reino del imperio colonial. El Popol Vuh, que
significa “Libro de la comunidad”, narra el relato de la creación maya, los
cuentos de los Héroes gemelos y las
genealogías y derechos de tierra quiché. En esta historia, los Creadores,
Corazón del cielo y otras seis deidades incluyendo la Serpiente Emplumada,
querían crear seres humanos con corazones y mentes que pudieran “llevar la
cuenta de los días”. Pero sus primeros intentos fracasaron. Cuando estas
deidades finalmente crearon humanos usando maíz blanco y amarillo que podían
hablar, ellos quedaron satisfechos. En otro ciclo épico de la historia,
los Señores de la muerte del Inframundo convocaron a los Héroes gemelos a jugar un memorable
juego de pelota donde los Gemelos derrotaron a sus contrincantes. Los Gemelos
subieron a los cielos, y se convirtieron en el Sol y la Luna. A través de sus
acciones, los Héroes gemelos prepararon el camino para la siembra del maíz,
para que los seres humanos vivieran en la Tierra y para la Cuarta Creación de los mayas.
“Nuestra
historia de la creación nos enseña que los primeros abuelos de nuestra
gente fueron hechos de maíz blanco y amarillo. El maíz es sagrado para nosotros
porque nos conecta con nuestros antepasados. Alimenta nuestro espíritu al igual
que a nuestros cuerpos”. Juana Batz Puac, maya quiche,contadora del tiempo.
EL MITO INCA
Un día muy lejano, el dios sin nombre se hizo
la reflexión de que debía crear un mundo. Tenía la tierra, el agua y el fuego y
eso le bastaba para dar forma a cualquier cosa que deseara formar. Así lo hizo,
creando tres planos que componían un único Universo. En el de arriba puso a los
dioses, que tenían el aspecto brillante del Sol y de la Luna, de las estrellas
y de los cometas, y de todo cuanto luce allá en lo alto, sobre nuestras
cabezas. Un poco más abajo, pero todavía sobre el segundo mundo, estaban los
dioses del rayo, del relámpago y el trueno, del arco iris y de todas las cosas
que no tienen más explicación que la que los dioses quieran dar. Ese tercio
superior se llamó Janan Pacha. En el segundo mundo, en el de aquí, Cay Pacha,
puso el dios creador a los humanos, a los animales y a las plantas, a todo lo
vivo, incluidos los espíritus. En el mundo del tercer plano, el mundo interior,
Ucu Pacha, quedó el espacio cerrado y reservado para los muertos. Los tres
planos estaban intercomunicados, pero eran unas vías muy especiales las que
daban acceso a unos y otros. Al de arriba podía acceder el hijo del Sol, el
Inca o príncipe, el Intip churín; desde el interior se podía acceder al de
aquí, a través de todos los conductos naturales que se abren desde el interior
al exterior, conductos por los que brotan las aguas de la tierra, cuevas,
grietas y volcanes, pacarinas, que eran las vías primitivas de acceso por las
que llegaron los seres que dieron comienzo a la humanidad; los gérmenes que
hicieron nacer los animales, y las semillas que dieron vida a todas las plantas
que crecen sobre el mundo de aquí. El esquema de este universo inca sería,
pues, el siguiente:
JANAN PACHA
Intip churín
CAY PACHA
Pacarina
UCU PACHA
El ciclo se cierra con este flujo hacia arriba, que parte del Ucu Pacha, a
través de una Pacarina, para que la penetren los hombres Ayar y, en el mundo de
aquí, den nacimiento al imperio inca, con sus fundadores Manco Capac y Mama
Ocllo a la cabeza de una humanidad que, con ellos en la cumbre, puede dirigirse
al mundo superior, para comunicarse con los dioses de los que ellos,
naturalmente, forman parte.
LEYENDA: El Lago Titicaca
Hace mucho tiempo, el lago
Titicaca era un valle fértil poblado de hombres que vivían felices y
tranquilos.
Nada les faltaba; la tierra era rica y les procuraba todo lo que necesitaban.
Sobre esta tierra no se conocía ni la muerte, ni el odio, ni la ambición. Los
Apus, los dioses de las montañas, protegían a los seres humanos.
No les prohibieron más que una sola cosa: nadie debía subir a la cima de las
montañas donde ardía el Fuego Sagrado.
Durante largo tiempo, los hombres no pensaron en infringir esta orden de los
dioses. Pero el diablo, espíritu maligno condenado a vivir en la oscuridad, no
soportaba ver a los hombres vivir tan tranquilamente en el valle.
Él se ingenió para dividir a los hombres sembrando la discordia.
Les pidió probar su coraje yendo a buscar el Fuego Sagrado a la cima de las
montañas.
Entonces un buen día, al alba, los hombres comenzaron a escalar la cima de las
montañas, pero a medio camino fueron sorprendidos por los Apus.
Éstos comprendieron que los hombres habían desobedecido y decidieron
exterminarlos. Miles de pumas salieron de las cavernas y se devoraron a los
hombres que suplicaban al diablo por ayuda. Pero éste permanecía insensible a
sus súplicas.
Viendo eso, Inti, el dios del Sol, se puso a llorar. Sus lágrimas eran tan
abundantes que en cuarenta días inundaron el valle.
Un hombre y una mujer solamente llegaron a salvarse sobre una barca de junco.
Cuando el sol brilló de nuevo, el hombre y la mujer no creían a sus ojos: bajo
el cielo azul y puro, estaban en medio de un lago inmenso. En medio de esas
aguas flotaban los pumas que estaban ahogados y transformados en estatuas de
piedra.
Llamaron entonces al lago Titicaca, el lago de los pumas de piedra.
LEYENDA MAPUCHE:
Frente a la furia que desataba
Kaikai, Trentren vió la posibilidad de salvar a sus protegidos encorvándose,
aumentando así la altura de los cerros, invitando a los hombres a subir más
alto cada vez, a lo más alto del cerro, lo que logró con mucho esfuerzo y con
la ayuda de Futa Chao. De pronto la serpiente mala hizo subir más las aguas,
tan alto que Trentren subió a su vez tanto el cerro, que todos quedaron
cerquita del sol, y de esa vez su piel es oscura; entonces la serpiente buena
pudo desprender una roca que lanzó con tanta fuerza que aptastó a Kaikai,
terminando así el diluvio universal. Y todos los hombres dieron gracias a
Nguenechen naciendo una gran rogativa. Kaikai era una serpiente
dueña de las aguas, o sea dueña del mar, de los lagos y de
los ríos. Un día le provocó guerra a Trenten, gran serpiente dueña de la
tierra. La serpiente del mar tenia una cabeza parecida a la del caballo y
quería ahogar todas las vidas humanas y animales que había en la tierra, a
través del movimiento fuerte de su cola.
KAIKAI y TRENTREN representadas en los textiles mapuche
Las serpientes Trentren y
Kaikai están representadas simbolicamente en la faja de la mujer adulta (ÑIMIN
TRARIWE, ñimin: dibujo o figura, tarü: atar, we: lugar) así como el hombre
mapuche en acto de oración al finalizar el diluvio y las transformaciones del
LUKUTUEL (orante arrodillado)
MITO: - Mito Mapuche - El sol y la
luna
Los Mapuches han ocupado zonas de Chile y en
Argentina en las Provincias de Neuquén y Río Negro. A la llegada de los
conquistadores, superaban el millón de personas y nunca pudieron ser dominados
por los españoles. Actualmente hay un movimiento de recuperación de sus
aspectos culturales, su reconocimiento como etnia y de recuperación de sus
tierras. Este mito sobre el sol y la luna es relatado por Marcelino Castro
García, y fue tomado y adaptado del Portal Patagónico.
.
Dios, al que los mapuches llaman
Nguenechén, había observado que el sol, Antú, y Cuyén, la luna, estaban
enamorados, y dándose cuenta de que hacían una linda parejita, decidió
casarlos. Les encomendó que le ayudaran en su antigua tarea de gobernar la
tierra y sus habitantes. Cuyén, de carácter suave y corazón dulce y tierno,
atendería las necesidades de mujeres y niños. Y Antú se preocuparía por los
hombres.
Todo iba bien al principio y ambos esposos
recorrían juntos el cielo, prodigándose mucho afecto y cuidado. Pero con el
paso del tiempo comenzaron a surgir inconvenientes y discusiones entre ellos.
Un día, Cuyén se quejó a Antú porque ya no era tan cariñoso y solícito con ella
y con los mapuches. –“¡Ten cuidado con los hombres! ¿No ves que vas a
quemarlos?”. Y efectivamente, cuando Antú andaba nervioso, se enojaba
calentando con tanta fuerza que los manantiales se secaban y morían las
plantas, animales y hasta los hombres. Antú en vez de calmarse y ver si su
esposa tenía algo de razón, se enfureció más todavía y le dio una bofetada en
la cara a Cuyén, tan fuerte que por poco la hace caer a la tierra. –“¡No te
metas con mis asuntos, que yo sé muy bien lo que tengo que hacer!” - y calentó
más todavía, dejando a los mapuches bien tostados. Tan fuerte fue la
cachetada que le dio, que la bella carita de Cuyén quedó marcada con los toscos
dedos de Antú. Avergonzada y dolorida se alejó del iracundo Antú y emprendió
sola su recorrido por el firmamento tratando de no mostrar las cicatrices de su
rostro.
Así es como solamente salía a hacer su tarea
cuando Antú se acostaba. Pero aún triste y solitaria siguió cuidando de los
mapuches con sus tenues rayos para alumbrarlos en la noche oscura.
Recorría los cerros y valles acariciando tiernamente los dorados pétalos del
amancay y la mutisia, y las altas copas de los árboles del bosque. Así, noche
tras noche hasta que la aurora anunciaba la llegada de Antú y ella se escondía.
Algunas veces, al ver los primeros rayos del sol sentía nostalgia de la
compañía y caricias de su esposo y acunaba en su corazón el deseo de la
reconciliación. Mientras tanto, Antú, después que se le pasó el enojo, se
arrepintió de lo que había hecho, pero su orgullo no le permitió acercarse a su
esposa y pedirle perdón. Así siguieron por muchos siglos: Antú salía a recorrer
el cielo de día, y Cuyén de noche.
Un día de primavera, cuando los rayos de Antú
comenzaron a calentar la tierra y hacían abrirse las flores, fijó su mirada en
una grácil doncella pehuenche de hermosura sin igual y quedó hechizado por sus
encantos. La raptó y se la llevó al firmamento para hacerla su compañera. Le
puso por nombre "Collipal" (astro dorado). "Lucero" la
llaman los blancos. Desde entonces se los ve juntitos a la madrugada y al
atardecer de los días despejados.
Así pasaron varios siglos más hasta que una
fresca tarde de otoño, cuando los bosques cordilleranos se tiñen de rojo, Cuyén
se decidió a intentar la reconciliación. Antes que Antú se ocultara en su
alcoba asomó su cara de luna llena por el horizonte adornada con los rayos más
suaves y cariñosos que pudo. Una terrible desilusión le aguardaba. Allá en el
otro extremo del firmamento vio claramente a Antú y a Collipal besándose
enamorados sobre las nubes rosadas. Una honda tristeza se apoderó de Cuyén y la
amargura y el dolor hicieron que sus ojos se llenaran de lágrimas. No pudo
contener el llanto y lloró, lloró y lloró... Las lágrimas de largas noches de
sufrimiento solitario fueron cayendo sobre la tierra y formaron los lagos y
ríos del sur. Aún sigue llorando inconsolable y nuestros cristalinos lagos y
ríos cordilleranos tienen la pureza clara y profunda de la Madre Luna.
LEYENDA GUARANI: El Sol y la Luna, Leyenda Guaraní…
Cuando Tupá hizo la primera pareja, la dejó sobre
la Tierra, donde preparó el hombre la tierra y la mujer sembró maíz con el que
habían de comer. Un día el hombre se alejó y la mujer, inspirada por el hijo
que llevaba en su vientre, lo siguió a través de la selva, donde un yaguareté
hambriento la mató, pero de su vientre alcanzaron a nacer dos mellizos llamados
Erekeí y Erevuí.
Criáronse entre las fieras hasta que ya hombres, se
les apareció un día Añá, el diablo, quien los llevó a su choza donde vivía una
hermosa joven hija de Añá. Los tres huyeron dejando al diablo con sus
maquinaciones. Tupá les llamaba con voz más fuerte.
Cuando le encontraron, representado por un anciano
bondadoso, les preguntó cuáles eran sus deseos. -Yo -dijo Erekeí- quiero la
luz.Tú serás el Sol, le respondió el Dios. - Yo -agregó Erevú- amo la luz en
las sombras.Tú -replicó de nuevo Tupá- serás la Luna. Y así fueron creados
estos dos astros, a los que los guaraníes -especialmente al Sol- saludan
solemnemente desde el comienzo de los siglos. Para los guaraní los principales
cuerpos celestes que se observan a simple vista nacieron de una forma muy
particular, así por ejemplo Kuarahy (el Sol) es producto de la unión entre
Ñamandu (dios, nuestro padre) y Ñande Sy (nuestra madre), quien muere durante
el parto de Kuarahy. Bajo el influjo energético de Kuarahy sobre los huesos de
su madre, nace Jasy (la Luna), por eso es que a medida que se acerca la fecha
de la muerte de Ñande Sy, Jasy va perdiendo fuerza (Luna en menguante) hasta
desaparecer y volver a aparecer en el resplandor solar (Luna nueva) rememorando
así su nacimiento.
MITO: EL TALON -
YOVAI O PITA - YOVAI
Este mito está casi olvidado en la creencia popular correntina, pero guarda sin
embargo vigencia en el Alto Paraná misionense y paraguayo, donde el ancestro
guaraní se refugia con fuerza.
Este fenómeno se observa también en su denominación híbrida, castellana -
guaraní, "Talón-Yovai" (dos, frente a frente), o Pita-Yovai (talón
doble) notándose la pureza del vocablo.
Es indudablemente un mito que confunde sus raíces en la época precolombina, y
que al igual que los anteriores, tiene forma humanoide. Si bien es cierto que
de su descripción en las versiones actuales y de las recopilaciones existentes,
no se rescata casi nada, podemos decir que en la mayoría de los casos aparece
como un nativo de tez morena, sanguinario, que habita en las alturas de los
árboles, de donde se desprende sobre sus presas para devorarlos.
Su característica más notable y de ahí su nombre, es la de tener en vez de
dedos, otro talón. Lo que hace imposible seguirle el rastro o la dirección que
lleva.
Berta E. Vidal de Battini recoge en Misiones, Corrientes y Formosa 3 versiones,
donde su rasgo distintivo es el de tener dos talones enfrentados. Y dice que es
un genio maligno. Otros autores no hablan de duende, aunque sus características
lo desmientan, ya que es de talla mediana, más bien grande.
Este tipo de mito aparece también en otras culturas, refiriéndonos a las
características zoomorfas de los pies, tal el Ketromamun de los Araucanos, que
según Yerra Latcham es de pies de pato y una sola pierna. Casamiquela lo
identifica con Ivunche o el Espunamun también de los Araucanos, del que
Gregorio Álvarez nos dice tenía pies dobles, enfrentados entre sí (como los
talones).
El Talón Yovai es un mito que incuestionablemente integra la constelación
guaranítica, aunque podemos decir de él que se halla en vía de extinción, y que
por el largo proceso de aculturación, perdió sus rastros de origen, lo que no
nos permite su entronque primitivo
MITO AYMARA: El Tatú y su Capa de Fiesta
Una noche de luna llena el
lago Titicaca decidió celebrar un baile. Las aves estaban encargadas de hacer
llegar la invitación a todos los animales que habitaban la meseta, y todos y
cada uno de ellos, al recibir el convite, se prepararon con anticipación,
esmerándose en el brillo de sus pieles y en la majestuosidad de sus plumajes.
El armadillo Tatú recibió la invitación como todos los demás, pero como él era
el representante de la comunidad quería ser el mejor vestido para que se
sintieran orgullosos de él y consideraran que su elección había sido acertada;
un representante honorable y digno debía deslumbrar con un hermoso atuendo.
Faltaban aun muchos días para la luna llena pero Tatú empezó a teje una capa
muy fina, como las redes de las arañas que se ven entre árbol y árbol, entre
rama y rama. Con puntadas certereas e hilo delgadísimo, trabajaba Tatú día y
noche sin avanzar mucho por la delicadeza y precisión que su trabajo requería.
Un día cualquiera pasó el zorro por su cueva y al verlo tan concentrado buscó
la manera de incomodarlo, preguntándole una y otra vez a qué se dedicaba y por
qué. Tatú, cansado de tanta insistencia, le contó que estaba tejiendo una capa
para la fiesta del lago. "Pero ¿cómo piensas acabarla si la fiesta es esta
noche?", exclamó el zorro. Tatú no podía creer que el tiempo hubiera
pasado tan rápido, sus manos temblaban y se le escapó una gruesa lágrima que el
zorro ya no alcanzó a ver.
Tatú no sabía si tendría suficiente tiempo y fuerza para terminar su capa, pero
después de reponerse tomó hilos gruesos que le ayudaron a avanzar más rápido.
Su destreza era sorprendente, pero la finura se iba perdiendo a medida que
avanzaba y la trama se hacía más suelta. Ya de noche, la capa estaba completa.
Tatú salió de su cueva, se puso su capa y se estiró para sacar todo el
cansancio. Con los brazos estirados, elevó la cabeza y sus ojos vieron la luna
en cuarto creciente. ¡Pero si la fiesta era la noche de luna llena!
Sus ojos enrojecieron de cólera y ya salía en busca del zorro cuando sintió el
peso du su capa. Al verla bajo la luz brillante de la estrella vio que, a pesar
de no ser la capa que había imaginado, era hermosísima y resplandecía por el
contraste entre los hilos y las tramas. "Está mejor que la que había
concebido en mi cabeza, no tendré que deshacerla y, además, ahora tengo tiempo
de sobra".
El travieso zorro, quien siempre disfruta timando a alguien, no se salió con la
suya esta vez. Quedó sorprendido al ver la sensación que provocó Tatú cuando
llegó con su capa, el día de la fiesta en el lago Titicaca
LEYENDA: Tag
Archives: leyendas aymaras
En otros tiempos no
había más que un valle en donde ahora se extiende el lago. Era Wiñay Marka, un
lugar sin odio ni preocupaciones, donde los hombres vivían siempre felices y en
paz.
Así lo había
dispuesto Apu Qullana Awki, cuando creó el mundo. Les había dicho a los hombres
que no pelearan, que no desearan nunca aquello que no tenían y cuidaran, en
cambio, los ricos tesoros que estaban a su alcance: la tierra, los cultivos, el
cielo transparente, los frondosos árboles y los animales que llenaban de color
y ruido el precioso valle.
Pero Awqa se
interpuso. Su maléfico espíritu tomó la voz del viento para tentar a los
hombres y confundirlos:
─¿Por qué
conformarse con tan poco? Si Wiñay Marka fuera tan bueno, Apu también viviría
aquí.
Y los hombres le
preguntaron a Apu dónde vivía. Y él les contestó que en una de las montañas más
grandes del Altiplano, pero que nunca debían subir allí.
─¿No ven? ─volvió a
la carga Awqa─ Si ustedes suben a la montaña pueden quitarle su poder. Y
dominarán el cielo y la tierra, el aire, el viento y a todas las criaturas que
habitan el universo.
Y tanto les
insistió, y tanto escucharon los hombres el rumor del viento que les decía:
«¡Rebélense! ¡Tomen ustedes su poder y suban a la montaña!», que Wiñay Marka
dejó de ser un lugar sin odio ni preocupaciones donde ya los hombres no
pudieron vivir felices y, mucho menos, en paz.
Y así, llenos de
rencor, subieron; dispuestos a atacar a quien alguna vez había creado, para
ellos, el universo.
Y mientras Awqa se
regocijaba, Apu Qullana Awki se llenó de pena. Y también de enojo. De
tanto enojo que no tuvo piedad.
Y así vieron los
hombres que subían, primero las garras afiladas. Las mandíbulas salvajes, tan
hambrientas, que ya no pudieron ver después nada más. Eran unos pumas enormes,
grises. Eran unos pumas capaces de arrancarles el corazón de un zarpazo. De
pintar con sangre el valle de Wiñay Marka, que en otro tiempo había sido un
terruño feliz.
Casi todos murieron.
Los pumas parecían no saciarse jamás. Y fue tal la masacre que el Tata Inti
lloró. Y el llanto se escurrió entre sus rayos y llegó a la tierra. Durante
cuarenta días y cuarenta noches las lágrimas del sol limpiaron la sangre de los
hombres. Tantas fueron que el valle comenzó a inundarse. Tantas que los pumas
grises quedaron bajo el agua, ahogados.
Y uno de los pocos
hombres que quedaban dijo: qaqa titinakawa, que significa en lengua
aymara “ahí están los pumas grises”. Y tantas veces se contó esta
historia, y tantas veces se repitió qaqa titinakawa que el sonido fue
cambiando…Qaqa titinaka… titinaka qaqa.. Titicaca.
Y así es como encontró
su nombre el lago.
LEYENDA GAUCHO: La Luz Mala
Algunos
investigadores del folklore nos hablan de fuegos fatuos a los que el indígena
consideraba manifestaciones de ultratumba. Lo cierto es que cuando en el camino
aparece uno de estos fuegos, el sendero deja de ser transitado por largo
tiempo. Los criollos por lo general, los llaman luz mala.
Son
reales y obedecen a varios fenómenos naturales: pueden ser emanaciones de
metano, comunes en terrenos pantanosos como la región de la Provincia de Buenos
Aires, cerca de la Bahía de Samborombón. Otras veces son producidos por gases
de la descomposición de sustancias orgánicas, sobre todo grasas, enterradas muy
cerca de la superficie e incluso por la fosforescencia de las sales de calcio
de esqueletos de animales esparcidos en el campo, comúnmente llamados
osamentas.
En
los dos primeros casos, la luminosidad es tenue e intermitente, oscilando o
trasladándose de un punto a otro, impulsada por la más leve brisa. En el último
caso, concurren varios factores, como el agotamiento visual, el miedo, la falta
de puntos de referencia en la oscuridad y la imaginación, que hacen que el
observador la vea moverse. Estos desplazamientos, virtuales o reales, hacen que
la "luz mala" sea atribuida a "almas en pena", que por ese
medio manifiestan su deseo de vincularse a un ser vivo que les sirva de
compañía.
Según
la tradición, tales almas vagan errantes porque sus pecados no les permiten
entrar al cielo (aunque tampoco son tan graves como para merecer el infierno).
Según la creencia, buscan esa compañía hasta que algún familiar realiza algún
acto que las redime.
Tupá,
el dios sol, creó los animales y los bosques, y luego de mucho tiempo comenzó a
pensar en crear a los hombres, con la inteligencia suficiente para gobernar
hasta a los animales más feroces. Luego convocó a Iyara (el cielo) y le pidió
que le trajera arcilla de la tierra. Con esa greda, el dios hizo dos figuras
humanas y les dió vida.
Así
nacieron dos hermanos, uno con la piel más roja llamado Pitá y otro con la piel
blanca llamado Morotí.
Tupá
e Iyara le dieron una compañera a cada uno y se procrearon con amor viviendo en
la selva y comiendo sus frutos.
Pero
una vez, Pitá frotó dos piedras y descubrió el fuego, a su vez, Morotí,
defendiéndose de un pecarí, debió matarlo y... sin saber porque... arrojaron la
carne del animal al fuego... tan agradable era el olor que emanaba de la carne
asada que lo probaron y les pareció exquisito.
Desde
aquel momento empezaron a cazar y abandonaron la recolección de frutos... y,
desde aquel momento, se quebró la paz entre las familias de los hermanos.... ya
que usaron las armas, creadas para cazar, para enfrentarse entre ellos, debido
a que la caza era cada vez más escasa... En vez de combatir a su verdadero enemigo,
el hambre, decidieron herirse a sí mismos.
Tupá,
enojado, decidió castigar a los hermanos, por necios, y provocó una aterrante
tormenta que duró 3 días y 3 noches, al cabo de las cuales, salió y el sol, por
uno de cuyos rayos bajó Iyara.
-Tupá
está enojado con ustedes... ¡son hermanos!, ¡hijos de hermanos! y me enviaron
para unirlos nuevamente...-
-¡Pita!,
¡Morotí! ¡Dense un abrazo!, ordenó Iyara.
Los
hermanos se abrazaron y, allí, en presencia de todos... fueron perdiendo sus
formas humanas y se fueron fundiendo hasta convertirse en un solo cuerpo, que
se hizo un tronco y de ese tronco salieron ramas y de las ramas hojas y flores.
SIMILITUDES
MITO TODAS HABLAN DE LA CREACION HUMANA Y DEL
MUNDO
SIMILITUDES
LEYENDA
TODOS HABLAN DE UN DIOS CREADOR
DIFERENCIAS MITO
TODOS TENIAN UN PENSAMIENTO
DIFERENTE ALA CREACION DEL MUNDO
DIFERENCIAS LEYENDA SUS DIOSES ERAN
CLIMAS FENOMENOS NATURALES
2 Importancia de la tradición oral y escrita
Es
importante porque sin la tradición oral
no nos podríamos comunicar, no podríamos entender porque existimos, También es
una forma de conservar vivencias experiencias leyendas de una cultura, a confortar reglas en cada uno
de nuestras vivencias diarias
A si
como la necesitamos para comunicar, para
entender y llevar una vida con reglas es importante porque conlleva a la
tradición escrita, que nos ayuda a mantener un orden y un entendimiento mejor
Tradición
escrita
La tradición
escrita es suprema mente importante porque a si podemos evidenciar cosas que no
se pueden decir oralmente, manteniendo siempre presente todas las costumbres
pasadas y las presentes.
Tradición
escrita es necesaria para preservar los
mitos, leyendas, fabulas y el folclor
cultural, para no perder ni olvidar las culturas pasadas y además de preservar estas influencias es para mejorar y entender una comunicación
3
Indigenismo
americano:
El indigenismo
es un movimiento cultural, político, que defiende los derechos de los
indígenas americanos y los ayuda a seguir con sus creencias. Respeta la
diversidad cultural de la comunidad dentro de los estados americanos .aunque no
solo defiende el patrimonio de los indígenas también procura un nuevo modelo de
creencia desarrollo cultural el base a la igualdad .
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CUAUHTHEMOC
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Datos: familiares Cuāuhtémōc hijo de Ahuizotl y primo de Moctezuma
Xocoyotzin y, como Cuitláhuac, tendría que haber sido marido de su
hija Tecuichpo (náhuatl, 'copo de algodón') al llegar ésta a la
nubilidad.
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Datos históricos :Cuauhtémoc
se dio a la tarea de reorganizar el ejército mexica, reconstruir la ciudad y
fortificarla para la guerra contra los españoles, pues suponía que éstos
regresarían a pelear contra los mexicas. Envió embajadores a todos los
pueblos solicitando aliados, disminuyendo sus contribuciones y aun
eliminándolas para algunos.
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MOCTEZUMA
Moctezuma Xocoyotzin (en náhuatl Motēcuhzōma Xōcoyōtzin; AFI [moteːkʷ'soːma ʃoːko'joːtsin]: 'Moctezuma el joven') Moctezuma II (1466-29 de junio de 1520) fue huey tlatoani de los mexicas entre 1502-1520. La ortografía Moctezuma es la más frecuente y moderna; no
obstante, Hernán Cortés transcribió su nombre como Mutecçuma o Muteçuma1 y la mayoría de las fuentes de los
siglos XVI y XVII refieren que su nombre fue Motecuhzoma2 incluido Fray Bernardino de Sahagún que usó una forma más próxima al náhuatl: Motecuçoma y Motecuhzomatzin. Por razones de cortesía y respeto real se agregaba con
frecuencia -tzin (sufijo reverencial en náhuatl)3 para llamarlo.4
De acuerdo a La Historia de Tlaxcala de Diego Muñoz Camargo
"Este nombre de Moctheuzomatzin
quiere tanto decir como Señor regalado, tomándolo literalmente; mas en el
sentido moral quiere decir señor, Señor sobre todos los Señores y el mayor de
todos, y Señor muy severo y grave y hombre de coraje y sañudo, que se enoja
súbitamente con liviana ocasión."
no obstante los estudiosos de la lengua náhuatl del siglo XVI, como Motolinía, Torquemada, Betancourt,
Sigüenza, rechazaron el sentido de hombre regalado y dedujeron que Moctheuzomatzin provenía del pronombre mo- de teuc(tli) o tecuh(tli) "Caballero o Señor" y çoma o çuma, "poner ceño el que está enojado,
tener coraje, derivándose de él, çu ucalli, sañudo y lleno de coraje", -tzin terminación reverencial. De tal forma
que su significado es "hombre sañudo, hombre grave,
circunspecto, serio, que se hace temer y respetar".5
El número ordinal se emplea en la actualidad para
distinguirlo de su homónimo, también huey tlatoani, Moctezuma Ilhuicamina (Moctezuma I), a quien los
cronistas indígenas llamaban también Huehuemotecuhzoma o 'Moctezuma el viejo'
ANACAONA
Anacaona o Anakaona.
(1474-1503)1 fue una aborigen taína de la isla La
Española. Gobernó el Cacicazgo de
Jaragua tras la muerte de su
hermano Bohechío. Fue condenada a
la horca por el gobernador Nicolás
de Ovando.
Nació en la Isla La Española.
En la lengua de los taínos su nombre
significaba Flor de Oro. Era hermana del cacique Bohechío y fue la esposa del caciqueCaonabo, con
quien tuvo a Higüemota.
Se distinguió por su belleza,
inteligencia y talento para las poesías, memorizándolas para recitarlas en los
areíto ante los otros aborígenes.
Cuando su hermano Bohechío murió,
Anacaona gobernó el Cacicazgo de Jaragua en su lugar.
A la llegada a la isla de la expedición
de Cristóbal Colón, en diciembre de 1492, Anacaona se distinguió por su curiosidad y gran
admiración por los españoles, porque veía en aquellos hombres conocimientos
diferentes a los de su comunidad. Pero los abusos que cometieron algunos de
quienes quedaron en el Fuerte Navidad contra las mujeres hicieron que dejara de admirarles y
les viera como una amenaza a combatir. Convenció entonces a Caonabo para que les exterminase. A su regreso,
el 28 de noviembre de 1493, Colón encontró el fuerte destruido y sus 43
moradores asesinados.
Años después, el gobernador de la isla Nicolás de Ovando recibió la noticia de que Anacaona estaba tramando un
plan contra los españoles. Entonces Ovando mandó decir a Anacaona que iba hacia
Jaragua para una visita amistosa.
El gobernador llegó con más de
trescientos cincuenta hombres y fue recibido con fiestas y bailes en un caney.
Cuando todos estaban reunidos en la fiesta, los españoles prendieron fuego al
caney.
En el momento del ataque algunos
aborígenes lograron sacar a Anacaona del lugar. Entre los sobrevivientes que
escaparon estaban su hija Higüemota; su sobrino Guarocuya, quien fue entregado a Fray Bartolomé de las Casas, quien lo cristianizó con el
nombre de Enriquillo; Mencía, nieta de Anacaona y el líder tribal Hatuey, quien posteriormente escapó a Cuba y allí organizó la resistencia, pero
fue capturado en batalla y muerto por orden de Diego Velázquez de Cuéllar.
Ovando ordenó una intensa búsqueda
hasta lograr capturar a Anacaona, condenándola públicamente a la horca en 1503
TUPAC AMARU
Túpac
Amaru (en quechua: Tupaq Amaru, ‘víbora
brava’)? (1545 - 24 de septiembre de 1572)
fue el cuarto y último inca rebelde de Vilcabamba. Hijo de Manco Inca fue hecho sacerdote y guardián del
cuerpo de su padre.
Túpac Amaru asumió como Inca de Vilcabamba después de que su medio hermano el Uari Inca Titu Cusi Yupanqui muriera en1570. Los incas creían que su medio hermano se
había visto forzado a admitir a los sacerdotes misioneros en Vilcabamba y que los españoles lo habían envenenado. En estos tiempos
los españoles todavía no estaban advertidos de la muerte del anterior Uari Inca
y habían enviado rutinariamente dos embajadores para continuar con las
negociaciones en curso. El último de ellos fue el conquistador Atilano de Anaya
quien, tras cruzar el puente de Chuquisaca, fue capturado y ejecutado junto con
su escolta por el general inca Curi Paucar.1 Al ser confirmada esta noticia por el
cura de Amaybamba, el nuevo virrey del Perú, Francisco Álvarez de Toledo, decidió someter por la
fuerza al reino de Vilcabamba.
Apelando a la justificación de que los
incas habían roto "la inviolable ley de todas las naciones del mundo: el
respeto a los embajadores", el virrey declaró formalmente la guerra el 14
de abril de 1572.
ISABEL DE CASTILLA
Isabel I de Castilla (Madrigal de las Altas Torres, 22 de abril de 1451-Medina
del Campo, 26 de noviembre de 1504) fue reina de Castillaa desde 1474 hasta 1504, reina consorte de Sicilia desde 1469 y de Aragón desde 1479,2 por su matrimonio conFernando de Aragón.
Es llamada «la Católica», título que les fue otorgado a ella y
a su marido por el papa Alejandro VImediante la bula Si convenit, el 19 de diciembre de 1496.3 Es por lo que se conoce a la pareja
real con el nombre de Reyes Católicos, título que usarían en
adelante prácticamente todos los reyes de España.
Se casó en 1469 con el príncipe Fernando de Aragón. Por el hecho de ser primos segundos necesitaban
una bula papal de dispensa que solo consiguieron
de Sixto IV a través de su enviado el cardenal Rodrigo Borgia en 1472. Ella y su esposo Fernando
conquistaron el reino nazarí de Granada y participaron en una red de alianzas matrimoniales que
hicieron que su nieto, Carlos, heredase las coronas de
Castilla y de Aragón, otros territorios europeos y se convirtiese en emperador del Sacro Imperio Romano.4
Isabel y Fernando se hicieron con el
trono tras una larga lucha, primero contra el rey Enrique IV (véase Conflicto por la sucesión de Enrique IV de Castilla) y de
1475 a 1479 en la Guerra de Sucesión Castellana contra los partidarios de la otra pretendiente al trono, Juana. 5 Isabel reorganizó el sistema de
gobierno y la administración, centralizando competencias que antes ostentaban
los nobles; reformó el sistema de seguridad ciudadana y llevó a cabo una
reforma económica para reducir la deuda que el reino había heredado de su
hermanastro, y predecesor en el trono, Enrique IV. Tras ganar la guerra de Granada los Reyes Católicos expulsaron a los judíos de sus reinos6 y, años más tarde, también a los
musulmanes.
Isabel concedió apoyo a Cristóbal Colón en la búsqueda de las Indias occidentales, lo que llevó al descubrimiento de América.7 8Dicho acontecimiento tendría como
consecuencia la conquista de las tierras descubiertas y la
creación del Imperio español.
Isabel vivió 53 años, de los cuales
gobernó 30 años como reina de Castilla y 26 como reina consorte de Aragón al lado de Fernando II.
FERNANDO DE ARAGON
Fernando
I de Aragón (Medina del Campo, 27
de noviembre de 1380 - Igualada, 2 de abril de 1416).
Llamado también Fernando de Trastámara, Fernando de Antequera, Fernando el Justo y Fernando el Honesto, fue infante de Castilla, rey deAragón, de Valencia, de Mallorca, de Sicilia, de Cerdeña y de Córcega;
duque de Neopatria y de Atenas;
conde de Barcelona, deRosellón y de Cerdaña;
y regente de Castilla. Fue el
primer monarca aragonés de la dinastía castellana de los Trastámara, si bien era Aragón (como el resto de los pretendientes al
trono en el Compromiso de Caspe)
por la rama materna, pues su madreLeonor de Aragón era hermana de Martín I de Aragón, llamado el Humano.2
A pesar de que, dada su condición de
hijo «segundón», el trono de Castilla fue ocupado por su hermano el futuro Enrique III en1390, la escasa salud de este
(padeció enfermedades como el tifus y la viruela, lo que le valió ser apodado el Doliente) y el hecho de que no lograra concebir
un varón que heredara el trono, permitió que Fernando albergara esperanzas de
llegar a obtener el trono castellano, como demuestra el hecho de que se casara
en 1393 con su tía Leonor de Alburquerque, con lo que reforzaba sus derechos
dinásticos en el caso de que su hermano falleciera. Sin embargo, el nacimiento
de un heredero varón, el futuro Juan II, en 1405, un año antes de la muerte de Enrique III, acabó con
las esperanzas de Fernando a ocupar el trono de Castilla.
Al morir Enrique III el Doliente, en 1406, estableció en su testamento que durante la minoría
de edad de su hijo Juan II asumirían la regencia del reino su viuda y madre de
este, Catalina de Lancáster, y su hermano Fernando.
Las desavenencias entre ambos
corregentes, instigadas por parte de la nobleza, no tardaron en aparecer, por
lo que llegan al acuerdo de dividir el territorio en dos mitades, correspondiendo
a Fernando la zona meridional del Reino, que se extiende por los territorios
situados al sur de la Sierra de Guadarrama hasta el reino nazarí de Granada, lo que le
permitirá reanudar la guerra contra dicho reino que la muerte de Enrique III había
paralizado.
Con la reanudación de las acciones
militares contra el reino nazarí de Granada, Fernando logra tomar Pruna y Zahara de la Sierra, pero fracasa en la conquista de Setenil, tras lo cual es obligado por el Consejo de
Regencia a firmar la tregua que por dos años había ofrecido el rey nazarí Yusuf III.
HERNAN CORTEZ
Hernán Cortés Monroy Pizarro Altamirano (Medellín, Corona de Castilla, 1485-Castilleja de la Cuesta, Corona de Castilla, 2 de diciembre de 1547) fue un conquistador español que lideró la expedición que causó el final del Imperio
mexica y la conquista de México también puso bajo gobierno de la Corona de Castilla el territorio del actual México a principios del siglo XVI. Por sus éxitos, Cortés fue nombrado primer marqués del Valle de Oaxaca, gobernador y capitán general de la Nueva España.
Fue hijo único de un hidalgo extremeño, llamado Martín Cortés y de
Catalina Pizarro Altamirano. Su madre fue prima segunda deFrancisco Pizarro,
quien posteriormente conquistó el imperio inca.
Como otros hidalgos, su padre lo envió a los catorce años a estudiar leyes en
Salamanca, ciudad que abandonó dos años más tarde, movido por su afán de
aventuras. Estos estudios preparatorios y los conocimientos prácticos de la ley
que granjeó en su aprendizaje con un escribano en Valladolid han dado pie al
mito que Cortés cursó leyes en la Universidad
de Salamanca.1 Tras varios intentos fallidos, por una
parte, de embarcar para las Indias, y, por otra, de participar en las campañas
de Gonzalo Fernández de Córdoba en Italia,
finalmente, en la primavera de 1504, zarpó hacia la isla de La Española, donde se instaló como
plantador y funcionario colonial. Sin embargo, debió de regresar a España, pues
el 29 de agosto de 1506 su padre abonó el importe de su pasaje a Santo Domingo
en la nao San Juan Bautista, propiedad de Luis Fernández Alfaro.2
FRANCISCO PIZARRO
Se le
recuerda por haber logrado imponerse sobre el Imperio incaico con
ayuda de diversos cacicazgos locales, conquistando el mencionado Estado
imperial cuyo centro de gobierno se ubicaba en el actual Perú,
además de establecer una dependencia española sobre él. Si bien tuvo el título
de marqués, fue
realmente «marqués sin marquesado». Tras la emancipación de la Corona de Su
Majestad el Rey,2 sus
descendientes tuvieron el título de marqueses de la Conquista, pero con el nombre de
Atavillos.3 Sin
embargo, es muy posible que en razón de su lealtad a la Corona le fue como
honra concedido el título de marqués de los Atavillos, siendo este el título
utilizado por el cronista don Francisco López de Gomara en su Historia General de las Indias, capítulo CXXXII. También fue
referido como marqués por Pedro Cieza de León en su libro Chrónica
del Perú. Para sus huestes indígenas era conocido como Apu (‘jefe’,
‘señor’, ‘general’) o Machu Capitán (‘viejo capitán’).4Francisco
Pizarro nació en la ciudad de Trujillo (Extremadura).
Existen dudas acerca de la fecha exacta de su nacimiento puesto que, si para
unos historiadores fue el 16 de marzo de 1476, para otros fue la misma fecha,
pero del año 1478. Algunos historiadores llegan a hablar de 1473.
Fue hijo con Señorío de naturaleza española del hidalgo Gonzalo Pizarro Rodríguez de
Aguilar, llamado el largo o el
romano, importante personaje de la época de gran influencia que participó
en las campañas de Italia, bajo el mando de Gonzalo Fernández de Córdoba; y de Francisca González Mateos, dama de recámara
noble de la tía de Gonzalo, Beatriz Pizarro, devota del Convento de San
Francisco el Real (junto a la Puerta de la Coria). Era primo segundo, por parte
materna, de Hernán Cortés quien conquistó el imperio azteca.
A la edad de 20 años se alistó en los tercios españoles que, a las órdenes de Gonzalo Fernández de Córdoba, el Gran Capitán, luchaban en las conocidas
como campañas de Nápoles contra los franceses. Según López de Gómara habría servido bajo
las órdenes de éste, siempre como soldado, en el sur de la Península, Calabria
y Sicilia. Viajó a Sevilla, donde permanecerá hasta su marcha a América
NICOLAS DE OVANDO
Nicolás de Ovando y Cáceres (Brozas, Cáceres, 1460 - Sevilla, 29 de mayo de 1511) era hijo del capitán Diego Fernández
de Cáceres y Ovando y de su primera mujer Isabel Flores de las Varillas, Dama
de la Reina Isabel I de
Castilla. Fue gobernador y administrador colonial de La Española desde
1502 hasta 1509, sucediendo en el cargo a Francisco de Bobadilla.
Fundó los pueblos de Puerto Real, Cares, Santa Cruz de Aycayagua, Gotuy, Jaragua y Puerto Plata. Trasladó y reconstruyó la
ciudad de Santo Domingo, además de fundar conventos
y promover la agricultura.
El 13 de febrero de 1502 partió de España con 32
embarcaciones, siendo la flota de embarcaciones más grande con destino hacia el
continente americano. Se embarcaron en total unos 1500 colonizadores, y a
diferencia de Cristóbal Colón,
este grupo de colonizadores fue elegido al azar para
representar a la sociedad española en el Nuevo Mundo. Fue la primera gran armada
colonizadora, financiada fundamentalmente con capital privado, aunque también
la Corona participó, sobre todo en tareas organizativas1 El plan de Ovando, trazado
por los Reyes Católicos, era desarrollar tanto la
economía básica de La
Española como
establecer las estructuras políticas, sociales, religiosas y administrativas de
la colonia.
Con él también viajó Francisco Pizarro, quien más tarde exploraría
la región occidental de América
del Sur y
conquistaría el Imperio inca.
Así mismo, en otra embarcación del mismo viaje estaba Bartolomé de las Casas, más tarde conocido como
"El Protector de los Indios". Este es el retrato que de él hace el
Obispo de Chiapas, en su Historia de Indias:
"Era mediano de cuerpo, y la barba muy rubia o bermeja; tenía y mostraba
grande autoridad, amigo de justicia; era honestísimo en su persona en obras y
palabras, de codicia y avaricia muy grande enemigo, y no pareció faltarle
humildad, que es esmalte de las virtudes; y, dejado que lo mostraba en todos sus
actos exteriores, en el regimiento de su casa, con su comer y vestir, hablas
familiares y públicas, guardando siempre su gravedad y autoridad, mostrólo
asimismo, en que después que le trajeron la Encomienda Mayor, nunca jamás
consintió que le dijese alguno señoría... Este caballero era varón prudentísimo
y digno de gobernar mucha gente, pero no indios, porque con su gobernación
inestimables daños, como abajo parecerá, les hizo".